Mundo ficciónIniciar sesiónMarcos estaba indignado, tomó su teléfono marcando a su madre, la primera vez repicó varias veces, no lo atendió, se levantó, se duchó y volvió a intentarlo, luego de dos intentos más ella al fin contestó.
—¡Madre! ¡¿Qué carajos hiciste?! ¿Qué le dijiste a todos que no ha quedado un solo familiar sin llamarme para solidarizarse o cuestionarme? —preguntó indignado.
—Francamente, Marcos Daniel, no sé por qué tengo un hijo tan malagradecido, yo sé cuánto le cuesta a una persona pod







