Mundo ficciónIniciar sesiónCuando los chicos escucharon el tono de miedo en la voz de Evan empezaron a gritarle a la instructora.
—¡Deténgase ahora mismo! Porque no respondo de mis actos —mencionó Marco. No obstante, la mujer estaba tan cegada por el enojo que hizo caso omiso de las palabras del joven.
—Seguro está fingiendo, yo no volveré a caer en los juegos de unos diablillos que se creen más inteligencia a los demás —s







