La puerta de la habitación se abrió y salió mi papá ya vestido, pero estaba con el cabello desaliñado todavía y preguntó
—¿Y ese idiota, donde está?
Serena lo abrazó para decir
—Ya se fue mi amor, ya cálmate, Robert le hizo el reclamo
Dirigió su vista hacia donde estaba yo parada y me expresó airado
—Ya estoy harto, hija, ese Nicolay no entiende carajo, ya lo está haciendo de frente
Le acoté
—Papá, creo que ya es una obsesión, ya lo amenacé y parece que no le importa, lo único que hace es sonreí