Como coloque el despertador a las ocho de la mañana para levantarme, ese sonó escandaloso y me despertó, no así a Alessandro que como nunca roncaba y Él no se da para roncar, me pareció muy extraño, pero igual me levanté para hacer pis, cuando salí Alessandro estaba prácticamente al filo de la cama que si se da una vuelta se cae y se golpea, lo empuje para adentro y lo moví con fuerza para que despierte, más que nada todavía estaba con ganas de un buen sexo
Verlo estirarse de la pereza me gusta