Llegamos y nos bajamos mi papá quería entrar sin tocar tuve que agarrarlo con fuerza y suplicarle
—Por favor papá espera, espera un momento, esta no es tu casa y además primero debemos tocar y preguntar por Él, déjame hacerlo, yo te lo suplico, no cometas alguna barbaridad, ¿me entendiste papá?
Me observo con sus ojos llenos de angustia y desespero, pero me asintió con la cabeza y bajó su mirada, quedándose parado allí, mientras yo toque la puerta con suavidad, esperando que alguien de la casa