NARRADOR
A veces la vida nos da una ayudadita. Noelia había estado en la cocina tomando un vaso de agua y noto la presencia de Danko ya en casa. Al ver que se demoraba dentro del despacho se acercó silenciosamente para poner la oreja en la puerta y escuchar si sucedía algo allí dentro. Oyó un leve sollozo y se alejó un poco para inhalar muy profundo y soltar el aire muy despacio. Se atrevió a tocar la puerta con sus nudillos y le contestaron desde adentro con un "pase".
La chica abrió la puerta