SIGUE NARRADOR
Alexander estaba ahí parado con los ojos cerrados y resignado a las burlas que se le vendrían encima, porque para adobar más la situación la voz de Alessa se oyó.
—¿Qué fue lo que escuché? ¡alexander! ¿Fuiste capaz?
Danko se desternillaba de risa, otra voz se sumó ahí.
—¿Papá? Pero... ¿En serio?
Y otra voz más se oyó ahí dentro, pero esta vez fue una voz enojada.
—¡Papá! Esto fue una idea tuya, estoy segura ¿fuiste capaz de hacer eso con tu esposo? Porque sé que el señor Alexande