Nos apresuramos a salir del jardín, al llegar hasta la puerta, las voces eran mucho más fuertes en la entrada, caminamos hacia allá y allí estaban Danko y Nicolay en silla de ruedas, mi papá estaba abrazando a mi hermano mientras Serena saludaba a Nicolay que solo le dio la mano y murmuró algo que no alcancía escuchar, nos acercamos para saludarlos, Danko y yo nos abrazamos le musité
—¡Bienvenido Danko!, ¡Bienvenido a tu casa!
Me agradeció mientras sonreía, después Alessandro también lo abrazó,