CAPÍTULO 39. EL ACCIDENTE
Muy a las 10 de la mañana desperté, revisé mi celular si había algún mensaje de Joel pero no, su última conexión había sido al enviarme el último mensaje, me sentía ansiosa, necesitaba saber qué había sucedido con su padre, intenté llamarlo pero su teléfono sonaba apagado.
Bajé un poco inquieta a desayunar después de darme una ducha,
—¿Estás bien? —Preguntó mamá.
—Ay mamá, tengo algo en el pecho que no me deja en paz, como un mal presentimiento y para rematar no sé nada de Joel.
—Debe estar dor