Se dirigieron al otro lado de la guarida donde residían los ancianos. Eran mucho mayores que cualquiera de los lobos de la manada y les gustaba estar solos. Todos estaban solteros o habían perdido a sus parejas años atrás, así que prácticamente se aislaron al llegar a una edad en la que les resultaba demasiado difícil mirar al futuro mientras el pasado les llenaba la mente.
Hunter conocía a una anciana de Redwood que había encontrado pareja años después de haber renunciado a un futuro, pero eso