Angy.
Agarro con fuerza la tela de seda negra con la que estoy cubierta. Mamá, Allison ya no sé ni cómo llamarla observa mi reacción con cautela desde el otro extraño de la cama, ella sabe muy bien que lo que ha dicho Dimytri no es algo por lo que deba estar orgullosa.
Bajo las piernas y sin decir una sola palabra me dispongo a caminar hasta la salida, Allison carraspea quizás para llamar mi atención y hacer que regrese a la cama, pero no lo va a lograr así de sencillo. El que tenía conocimient