Poe.
Caminamos en silencio detrás del loco de las computadoras, Dylan respira con dificultad. Imagino debe tener fiebre porque sus mejillas están rojas y suda como una cosa rara.
—Deberíamos parar un rato. —Miguel me mira sin comprender y con los ojos le hago una seña para que observe a Dylan, lo hace y de inmediato se inventa una excusa para descansar.
—Tienes toda la razón, paremos aquí. —Rasca su nuca y bosteza,—saben muy bien que no funciono bajo presión y sino descanso puedo olvidar el cam