(Epílogo – Parte IV GENEALOGÍA INICIADA)
Cuando Dareyn murió en el año 40 de la Fundación, Dravena quedó suspendida en un silencio que no pertenecía al duelo, sino al desconcierto. Su cuerpo reposó tres noches en Eldemar, rodeado de estandartes aún demasiado jóvenes para estar a la altura del hombre que los había hecho necesarios. Las Casas acudieron con cautela, más preocupadas por el futuro que por el pasado. La muerte de un fundador siempre abre puertas que nadie quiere ver abiertas.
Taevor,