— Te ves hermosa - Arnaldo, posterior a emitir aquellas palabras, había tomado con propiedad los labios de Diana que correspondió gustosa y aun con la respiración agitada al beso del hombre - Deberíamos de volver a casa y seguir disfrutando de esta noche antes de mi viaje - El hombre continuó su andar por el cuerpo de Diana mientras el entusiasmo de volver a penetrar a la morena estaba latente.
Unos minutos después Diana se había vestido, no había mucho más que hacer e ir en casa era la mejor o