— Vámonos de aquí - Arnaldo entrelaza sus manos con la de Diana, pero antes de que salgan unos 20 hombres fuertemente armados derriba las puertas apuntando a la mujer a Arnaldo y a su Guardaespaldas que lo custodia personalmente.
— ¿Vas a algún lado Benzema? - Se escuchó la voz de uno de los Militares.
— Por supuesto que sí y nadie podrá detenerme - Fue la respuesta de Arnaldo sacando una ametralladora, al igual que Diana y el Guardaespaldas.
— Benzema, has firmado tu sentencia de muerte, esta