Mundo ficciónIniciar sesiónALEXANDRA PEMBERTON
Mis ojos se abrieron con lentitud y permanecí muy quieta, admirando el rostro de Lucca que seguía profundamente dormido; se veía tan tranquilo con los ojos cerrados y la sonrisa en su rostro, automáticamente me hizo sonreír.
Me levanté con cuidado de no despertar a Lucca y me coloqué su camisa; recorrí el apartamento y encontré mi pequeño bolso tirado en el s







