Mundo de ficçãoIniciar sessãoALEXANDRA PEMBERTON
Me encontraba en casa esperando a mi padre y no podía parar de temblar; ¿Qué tendría para decirme? ¿Cuán enojado estaría conmigo? ¿Qué iba a decirle? ¿Cómo iba a explicarme?
No había forma de justificar mis acciones y no había explicación que valiese, así que… no tenía idea que hacer. Para él, las cosas







