No negaré que me siento destrozada, pero después de haber visto a mi papá y a mis hermanos me siento un poco mejor, mi corazón consiguió un poco de alivio, poco a poco fui dejando de llorar fuerte. Ahora solo brotaba pequeñas lágrimas mientras ellos me platicaban todo lo que habían hecho en Grecia, sé que algunas personas le parecerán sádico que eso me llene de alivio, pero cuando se ha sufrido tantas pérdidas como las que hemos atravesado nosotros. Aprendemos a encontrar un poco de fuerzas en