¡Suegro, deténgase! —¡Grace, no voy a permitir que intervengas en esto!
—no pretendo hacerlo… pero mis años de entrenamiento me dieron experiencia, ¿no cree usted que sería una salida fácil matarlo? ¡Él merece pagar las consecuencias de sus actos! Sé que en este momento está muy dolido, pero usted siempre ha encontrado una salida a todos los problemas y si hace este Zafiro tampoco estaría enfrentando las consecuencias de sus actos. Yo también quiero que ese desgraciado pague por haber seducido