¡Perdónenme por favor! —¡Nunca esperamos esto de ti! ¿No sé qué mierda estabas pensando? ¡Eres nuestra hermanita joder! ¿Tienes alguna idea de lo que sentimos cuando te vimos en esa cama con ese hombre? Ahora no podemos hablar contigo, no sin herirte, así que adiós.
—cuando Joan dijo esas palabras sentí que me moría, ellos nunca me han dejado sola, no podía parar de llorar y mi padre ni siquiera miraba mi rostro, se dio la vuelta y siguió mirando por la ventana como si yo no existiera…
—escuch