Suéltalo ya Leander, estoy seguro de que aprendió la lección — decidí no ver el estado de Royer, papi quiero hablar contigo ¿será que podemos ir al despacho o mejor vamos a tu habitación?
—me pareció extraño que mi hija quisiera subir a hablar a mi habitación, pero no dije nada y lo acompañe, al llegar vi a Kamila que observaba por la ventana —¡por fin le dieron su merecido a Royer no me gustó para nada cómo le gritó a mi hija!
—si mi amor, por un momento pensé que Sergio lo mataría… Hija, ¿de