Después de hacerle la maldad a mi yerno, toda la familia se sintió mucho mejor, así que las mujeres nos fuimos a la nueva casa de mi hija para buscarla y traerla al castillo por qué Adriano ya fue a su casa a vestirse.
—estaba rendida cuando escuché los gritos de mis hermanas y mi mamá, traté de ignorarlas colocándome la almohada en la cabeza, pero era imposible, comenzaron a quitar mis sábanas y halarme por los pies… ¿Es que en esta familia nadie conoce el respeto? ¡Necesito dormir joder!
—tie