Por fin llego el día, ¡hoy es mi boda! Estoy feliz y nerviosa, tengo cinco días que no veo a Sergio porque salió de viaje de negocios.
—buenos días, ¿cómo amanece la novia? —muy bien, mamá.
—¡estás radiante, el amor y la felicidad te brotan por los poros!
—¡me casaré con el amor de mi vida! ¿Qué más puedo pedir? —es cierto hija ¡Tienes todo lo que un día soñaste!
—me di una larga ducha y luego llegaron los estilistas, mis hermanas y mis cuñadas estaban acompañándome, esto era una locura.
—¡yo s