Cuando me estaba cambiando recibí un mensaje de mi novio diciéndome que ya había aterrizado y venía hacia acá, así que me vestí rápidamente y bajé a la sala… Me asombré al ver que Joan ya había llegado, ¡Dios mío! Sentí que me quedaba congelada… No podía moverme, tenía miedo y sentía unas ganas horribles de llorar, estoy por joderle la vida, lo haré revivir el dolor más grande que él tiene por dentro, ¿cómo puedo ser capaz de hacerle esto a mi hermano?
—princesa, ¿qué tienes? ¡Parece que hubies