Joder Diamante, recién encajo en la familia y ya tú me vas a meter en un problema tan grande —¡espero que cumplas tu palabra! Solo te advierto que debes prepararte porque esto es algo grande.
—¿estás embarazada? —¡No estúpido! Soy virgen aún, señor dame paciencia, porque si me das fuerzas lo mato, tengo que colgar, hablamos luego.
—Diamante me dejó muy preocupado, ¿en qué se habrá metido esta muchachita? Y cómo se me ocurrió a mí ofrecerle mi ayuda, ¡estoy seguro de que Keelan nos matará a los