Nueva York, Brooklyn, marzo 2022.
Elle
Chad se interpuso entre la puerta y Josephine, por fortuna era más alto que ella.
—¿Y tú quién eres? —gruñó ella—, hazte aun lado sino quieres que haga daño.
—Señora—titubeó—, usted no puede—sus ojos buscaron los míos, y negué con la cabeza—, llevarse a una alumna de esta institución sin la autorización de dirección.
Debemos hacer tiempo hasta que mi padre llegue.
—¡Jovencito! —chistó la enfermera roñosa—, hágase a un lado que la señora debe irse con su hi