Me toma un tiempo llegar a casa de mi madre. El trayecto desde el hospital hasta aquí, ha sido largo y silencioso. Y aunque intento concentrarme en el paisaje que pasa tras la ventanilla del taxi, mis pensamientos pululan entre Aarón, Esther y las palabras que quedaron flotando en el aire. No sé que encontraré aquí, pero necesito respuestas, necesito algo que me ate a ella, que haga que todo esto valga la pena.
Cuando me bajo del taxi, el sol comienza a bajar pintando el cielo de tonos cálid