Mundo ficciónIniciar sesiónEl auto avanza por la carretera costera, bajo el sol del mediodía, el mar brilla a nuestra izquierda, tranquilo, como si fuera ajeno a todo lo que pasa aquí adentro. Violet, va sentada a mi lado, callada, y de vez en cuando la miro de reojo. Lleva puesta mi camisa, abotonada hasta arriba y aunque ya ha pasado el frío de la mañana, sus manos están apretadas sobre su regazo. No mira por la ventanilla, no duerme, solo espera, sé a qué viene esto.
— ¿Aarón? — dice al fin una voz baja, p






