Capítulo Setenta y Tres — No voy a perderla...
Lorenzo Bianchi
Tener a Diana tan vulnerable y entregada en mis brazos me traía un sentimiento extraño de no querer dejarla salir de allí nunca más.
Era una sensación incómoda y persistente de que podría perderla en cualquier momento, y la sola idea de la pérdida era algo totalmente inaceptable para mí.
Diana Cross era mía, y absolutamente nada ni nadie en este mundo iba a alejarla de mí o de mi dominio.
Siempre evité al máximo involucrarme profundamente o atarme a alguien, pero con ella todo o