Capítulo 136.
Alejandra se relame los labios y Marco traga saliva, siempre era la misma situación.
El cayendo bajo sus encantos pero las palabras llenas de filo de ella lo hacen caer en la desesperación.
—Que no puedes hacer nada— declara Alejandra recuperando su coraje y empujándolo con ambas manos por el pecho— que nunca podrá saberse que tú y yo somos mates destinados, que esa es una verdad que me llevaría al maldito infierno si es necesario y tu debes hacer lo mismo, porque lo perderías absolutamente tod