Capítulo 12.
Karen camina con paso sigiloso sintiéndose finalmente dentro de su piel al sentir la tela delicada que rodea su cuerpo.
“Puedo hacerlo.” piensa para sí misma.
Había sido la hija del alfa de una manada poderosa, después la luna y ahora el puesto de amante marcada no iba a doblegarla.
Karen se detiene mirando de frente finalmente el comedor al que tenía que asistir diariamente.
Lo primero que siente es la presión de decenas de ojos mirándola y una bandeja de metal golpeando demasiado fuerte.
Los