Capítulo 121.
Karen camina de un lado a otro.
El santuario que se había sentido tan protector, tan enormemente parte de ella, ahora solamente representaba una especie de celda que la asfixiaba.
— Luna, debemos hablar.
Karen se gira, siente que su estómago se encoge y asiente.
— Bien, dime ¿qué piensas?
Derek niega con la cabeza.
— Genial no hay salida.—susurra pero mira preocupación en la cara de Derek, una poco común en su frío cuerpo.— ¿qué está pasando? ¿qué necesitas?
El guerrero se talla las manos en e