Capítulo 52. Verdades descubiertas
Natalia escuchó las palabras de su nana y tuvo la sensación de que esa persona de la cual hablaba, se trataba de ella, sin embargo, el rostro de la mujer palideció mientras se mantuvo en silencio, por eso no dudó en repetir la pregunta.
—Nana, por favor, Dime ¿De quién hablas? ¿Quién es esa persona que va a despreciarte si sabes que eres su madre? —interrogó.
La nana frotó una mano con otra y segundos después las lágrimas empezaron a rodar por sus ojos, la mujer sintió un nudo en su garganta la