Capítulo 50. El milagro perfecto
La emoción de Sol, era indescriptible, cuando entró, no se dio cuenta de la cantidad de cables y aparatos que tenía su padre, hasta ese momento, cuando escuchó las palabras del médico.
—¿Cómo fue? Si la enfermera nos dijo que había muerto —interrogó la jovencita sin poder creer lo que estaba sucediendo.
—Ella te dijo la verdad, lo habíamos dado por muerto, incluso las enfermeras salieron porque le hicimos RCP, y no daba resultados, estaba a punto de salir cuando el monitor empezó a registrar de