Capítulo 5. Coincidencias
Por un momento sus miradas se encontraron, la de Natalia con nostalgia y la suya penetrante, enfurecida, envuelta en un halo de absoluta frialdad. Ella negó con la cabeza, «Solo coinciden en el color, porque jamás la calidez de ese otro chico, podrán verse en los ojos de este otro», se dijo, volviendo su atención al hombre frente a ella.
—Lo siento, ambos veníamos distraídos, ninguno de los dos vimos, por eso no pudimos evitar este incidente, ahora nuestros trajes están arruinados —expresó ella