Capítulo 45. Sangre de oro
Kostantin salió del consultorio médico con destino a su oficina, antes de dar ese paso que decidió, tenía claro que debía dejar arregladas varias cosas, entre ellas, una llamada a su madre y a su hermana, lo cual pensaba hacer en ese momento. Marcó el celular de esta última y colocó el manos libres, para su alivio no debió esperar mucho, porque su hermana lo atendió al segundo repique.
—¡Vasil Spyrou! —exclamó molesta su hermana, porque tenía tiempo de no comunicarse con ellas, no lo hizo en lo