Capítulo 44. Estoy dispuesto a pagar el precio
Kostantin se quedó viendo a Cándida, y le dio vergüenza haberse equivocado con ella, definitivamente era más ingenuo de lo que pensaba, porque no la creyó tan malo, entretanto ella frente a él sonreía con malicia, sabiendo que si resultaba compartible con Natalia podía pedir lo que quisiera y el hombre no dudaría en darle todo, dinero, matrimonio, poder, cualquier cosa.
—Entonces Kostantin, ¿Te vas a negar a salvarle la vida al amor de tu vida? ¿O lo estás pensando? —interrogó con burla.
—Realm