—Mírate, cómo eras toda una marquita mosquita muerta y resultaste ser toda una gata manipuladora —dice Mariana, su voz llena de sarcasmo.
Ángela se gira, su rostro reflejando enfado y defensa.
—Yo no soy tú. Y te voy a pedir que me respetes y mantengas tu distancia conmigo —responde Ángela firme.
Mariana se ríe, su sonrisa cargada de ironía.
—Ah, claro, porque no pudiste con James, vas por el primo. Y Nikolai tiene mucho más dinero que James. Así que lo único que a ti te interesa es el dinero —