Nikolai se sienta en su despacho, sirve dos tragos de whisky y ofrece uno a James, quien toma asiento frente a él.
—¿Qué es lo que quieres, James? —pregunta Nikolai, con una mirada escéptica.
—Quiero agradecerte por retirar la demanda —responde James, con una sonrisa.
Nikolai se encoge de hombros.
—No te preocupes, no lo hice por ti. Lo hice por el abuelo, porque estaba sufriendo con esa situación y no quería que las cosas se complicaran debido a su salud. Tuviste suerte, primito.
James asiente