Mundo ficciónIniciar sesiónEl hospital privado San José olía a antiséptico y secretos, y los secretos siempre tenían precio.
La sala de espera del tercer piso era un estudio en lujo discreto: unos sillones de cuero color crema, unas revistas de arquitectura y finanzas acomodadas con precisión geométrica sobre mesas de cristal, una ilumina







