Mundo ficciónIniciar sesiónGabriel Montemayor había matado antes, y las muertas siempre se parecían a mí.
La noche había caído sobre Monterrey como un manto oscuro salpicado de luces que parpadeaban como estrellas caídas atrapadas en el concreto y el cristal. En el penthouse de Alejandro, las cortinas permanecían abiertas para reve







