Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera sensación fue el impacto del suelo contra sus rodillas. Victoria se había lanzado sobre Ricardo con una furia que nació desde las profundidades de su alma destrozada, sus puños encontrando el rostro de su hermano con una violencia que jamás había experimentado. Los nudillos se estrellaron contra la mandíbula masculina mientras gritaba con una voz que se desgarraba en cada sílaba.
—¡Los mataste! ¡Mataste a Alejandro!
Sus manos se convirtieron en garras, arañando la piel de Ricardo, buscando causar el mismo dolor que él había sembrado en su vida. Las lágrimas se mezclaban con la rabia mientras golpeaba una y otra vez, esperando encontrar resistencia, esperando que él se defendiera. Pero Ricardo permaneció inmóvil, permitiendo cada golpe, cada arañazo, cada grito de dolor que escapaba de la garganta de Victoria.
¿Por qu







