Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó sin anuncio, sin la luz dorada que prometía esperanza. Solo una claridad gris y fría que se filtró por las cortinas de terciopelo, revelando la habitación en toda su obscena opulencia. Victoria abrió los ojos, y el primer pensamiento coherente que atravesó su mente fue dolor.
No el tipo de dolor que se localiza en un punto específico del cuerpo. Este era diferente. Invasivo. Omnipresente. Cada músculo, cad







