Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación olía a whisky y a algo más oscuro, algo que Victoria no quería nombrar. El lujo que la rodeaba —la cama king size con dosel de madera tallada, las cortinas de terciopelo color vino, la alfombra persa que amortiguaba cualquier sonido— se burlaba de su situación con cada detalle exquisito. Las ventanas, descubrió al acercarse con piernas temblorosas, tenían rejas ornamentales por fuera. Discretas, elegantes, pero rejas a







