Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn silencio tenso se apoderó del consultorio. Ilán y yo nos miramos, con los ojos muy abiertos, procesando las terribles implicaciones de lo que el director acababa de revelar.
—¿Está sugiriendo que tiene que ser alguien cercano a nosotros el que nos está envenenando? —pregunté con voz temblorosa.—Me temo que sí —asintió el doctor con seriedad—. Tiene que ser alguien que tenga acceso a usted






