Mundo ficciónIniciar sesiónAmaya clavó su mirada en mí, y por un instante su fachada de amnesia pareció tambalearse ante la firme declaración que la despojaba del estatus de señora indiscutible del hogar. Presionó sus labios con fuerza, conteniendo apenas la ira que hervía en su interior. Sin embargo, se apresuró a envolverme en un abrazo, utilizando el gesto como cortina para ocultar su expresión de furia mal disimulada.
Correspondí al abrazo c






