~Alex~
Veo venir a través del vidrio a Mariana, camina con rapidez y en mi dirección, se ve enojada. Sigo hablando como si no lo hubiese visto con Abraham y de repente siento que me toca el hombro y al voltearme me da una cachetada que me hace gemir de dolor. Puedo sentir cómo la rabia se apodera de mi cuerpo y las ganas de devolvérsela me consumen, pero no lo haré, hay demasiadas personas viéndome como para golpearla.
—¡Eres un maldito!
Me grita
—Vamos a la oficina.
Se niega, pero la agarro