33/DE VUELTA AL INFIERNO
Una mañana que hacía un sol precioso y el tiempo era demasiado bueno, nos fuimos de la casa Felisa y yo, ya que me apetecía ir de compras y las cosas con mi marido estaban muy bien. Subimos a la limusina que estaba aparcada en la puerta con el chofer esperándonos a que subieramos y nos sentaremos, ya que Giovani se fue a su empresa en su propio automóvil. Cuando el chofer aparco el vehículo en el parking de un centro comercial y nos abrió la puerta, Felisa y yo bajamos dirigiéndonos después al i