Mundo ficciónIniciar sesiónLa maleta no era grande. Ese era el problema, o quizás la solución, dependiendo de con quién se hablara y a qué hora del día se planteara la pregunta.
Alma la había sacado del armario con la misma eficiencia silenciosa con la que hacía todo lo que no quería que nadie viera: sin ruido, sin drama, sin el tipo de movimientos bruscos que delatan a las personas que están tomando decisiones mientras todavía las está







