Mundo ficciónIniciar sesiónNeferet caminó sola hacia el punto de encuentro con Lady Tiy, completamente consciente de que podría ser una trampa mortal, pero dispuesta a arriesgar todo por la información que necesitaba.
La luna llena proyectaba sombras alargadas entre las columnas derruidas del templo abandonado. Cada paso resonaba contra las piedras agrietadas, donde alguna vez los devotos habían adorado a dioses que ahora parecían haber abandonado Egipto. El aire nocturno llevaba el aroma de arena y tiempo, mezclado con algo más siniestro: el olor metálico del miedo.
Sabía que Amenhotep y dos docenas de sus mejores guerreros se ocultaban en las ruinas circundantes, preparados para atacar a la primera señal de peligro. Pero también sabía que si Lady Tiy había venido con un ejército, ninguna precaución sería suficiente.
Sus pasos se detuvieron al llegar al altar central. Las estatuas de dioses olvidados la observaban con ojos ciegos, sus rostros erosionados por décadas de abandono. Aquí, do







